López Obrador: El gran chantajista se dice chantajeado.

López Obrador: El gran chantajista se dice chantajeado.

CONTRAESQUINA POLÍTICA

Fernando Martínez Plascencia

No abusen, respeten, les dice el presidente López Obrador en un tono de mucho enojo a varios grupos de personas, entre ellos, maestros, padres de niños con cáncer y personal del sector salud que se quejan de no tener ni siquiera alcohol en los hospitales, Tuxtla Gutiérrez, la capital de Chiapas demostró que ya están cansados de más de lo mismo, de mucha verborrea, y le impidieron el acceso al cuartel militar por un par de horas, donde daría su mañanera, donde sin duda no faltarían las quejas, el lloriqueo y el mitote.

Ante el reclamo de los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, el ala radical del magisterio que se hace escuchar a base de la fuerza y de acciones que obligan a voltear a verlos, López Obrador no vio o ignoró su propio espejo, bajó por breves instantes el vidrio de la camioneta blindada para espetar que no acepta chantajes.

«Aquí me quedo, no acepto chantajes, me dejan pasar, me respetan y luego hablamos», decía quien toda su vida nunca ha respetado a nadie, y mucho menos hoy como presidente, entonces, no se puede pedir lo que no se da, lo que no se gana.

No a los chantajes, les dijo, pero la CNTE le reviró que de que se espantaba, si ese fue su «modus vivendi» durante toda su vida, los bloqueos, tanto carreteros como a los pozos petroleros le dieron mucho dinero a base de la amenaza y el chantaje para comprar ranchos y propiedades que, sin duda, están a nombre de testaferros.

López Obrador es un corrupto al igual que sus hermanos como ha quedado demostrado, sin preparación y sin sensibilidad alguna, que hizo del chantaje su investidura y con ello ganarse el falso mote de luchador social.

A nadie engaña, este señor no gobierna, lo suyo es dividir a los ciudadanos, enfrentarlos, descalificar, acusar sin pruebas, exhibirlos, amenazar a las instituciones que sirven de contrapeso y que tanto costó construirlas, hoy se encontró con la horma de su zapato y tuvo poco aguante, ¿no que el Pueblo siempre sería escuchado?

Fuera de sí, exhibido, sacando chispas por los ojos, atrincherado en su camioneta, enfureció ante un pequeño grupo de trabajadores del magisterio que únicamente se oponen al regreso a clases ante tantos contagios, y en donde el gobernador, Rutilo Escandón afirmó que el próximo 30 de agosto se reanudan las clases presenciales.

Qué poco aguante, cuantos años, y cuantos gobiernos tuvieron que soportarlo en sus marchas y plantones, López Obrador se engaña a sí mismo, se niega a aceptar que el encanto ya terminó, y que su gobierno ha sido un fracaso, un hombre que pensó que con su sola llegada todo sería felicidad color de rosa, y que la delincuencia organizada agarraría los tractores para arar la tierra y no las R15 con las que diariamente le mandan el mensaje de que sus abrazos y no balazos son una payasada.

En fin, ojalá baje de su nube porque el país se le está cayendo a pedazos, y faltan 3 años.

Neopoliticatv.com.

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