Hace más de cinco décadas, el 17 de septiembre de 1972, nace esta institución educativa con una visión clara para formar vidas a través de la educación superior tecnológica: Gilberto Rodríguez Montufar
Minatitlán, Ver., 06 de junio de 2026.- La comunidad del Instituto Tecnológico de Minatitlán (ITM) consolidó este miércoles su proceso de escrituración, ante la presencia de autoridades, estudiantes, docentes, personal administrativo, personal jubilado e invitados especiales, que se congregaron en la Sala de Usos Múltiples.
El presídium estuvo integrado por: el Notario Público No. 9 de Minatitlán, Flavino Ríos Alvarado; el director del Instituto Tecnológico de Tuxtepec, Sergio Fernando Garibay Armenta; los docentes del ITM, Rosa Alor Francisco y Héctor Manuel Gómez Larios; los subdirectores de Servicios Administrativos y de Planeación y Vinculación, Eduardo Enoch Galindo Sánchez y Rafael Díaz Rojas; el jefe del Departamento de Planeación, Programación y Presupuestación, Kevin David Molina Gómez; el trabajador jubilado de la institución, Jacinto Villalobos Jiménez; y el director de esta casa de estudios, Gilberto Rodríguez Montufar.

Al designar a la reciente nombrada subdirectora Académica del ITM, Rosa Alor, para narrar la semblanza histórica del ahora conocido como Tecnológico Nacional de México (TecNM) Minatitlán, dijo que la historia de esta institución comenzó a construirse en 1970 cuando surgió la propuesta de crear una institución de educación tecnológica que respondiera a las necesidades de crecimiento del sur de Veracruz; iniciativa que fue respaldada por autoridades, empresarios y ciudadanía, convencidos de que la educación constituía el camino más seguro para impulsar el progreso de la región. Fue así como el 18 de marzo de 1971 el entonces presidente de México, Luis Echeverría Álvarez, colocó la primera piedra para construir el conocido en sus inicios como Instituto Tecnológico Regional de Minatitlán (INTREMIN) Benito Juárez García. Finalmente, el 17 de septiembre de 1972 el ITM abrió sus puertas (con carreras técnicas y/o vocacional) a su primera generación integrada por 265 estudiantes, puntualizó Alor Francisco.
Después de iniciar con algunas carreras técnica, el ITM evolucionó hasta convertirse en una institución consolidada de educación superior tecnológica que hoy oferta un posgrado y diez carreras en modalidades presencial, virtual y mixta. Y, entre sus principales logros, destaca la apertura del programa del nivel superior en 1975, la consolidación de su vocación como institución de educación superior en 1983 y el inicio de los estudios de posgrado en 1994, abundó Rosa Alor.
Expresó que el mayor logro del tecnológico de Minatitlán no puede medirse únicamente en cifras, sino que su mayor logro se encuentra en las miles de historias de vida que han pasado por sus aulas, en las generaciones de egresadas y de egresados que hoy contribuyen al desarrollo económico, científico, tecnológico y social de nuestro país.
Sobre la citada escrituración del patrimonio del Tecnológico de Minatitlán, dijo que esta representa un logro histórico para la comunidad tecnológica y, además, constituye la consolidación jurídica de una institución que durante más de cincuenta años ha servido a la educación superior tecnológica.
Este acontecimiento es fruto de la gestión, la perseverancia y la continuidad de esfuerzos que trascienden administraciones, enalteció, y dijo que era justo reconocer que las gestiones para la escrituración se iniciaron durante la administración del anterior director del ITM, Sergio Fernando Garibay, y gracias al compromiso de quienes dieron seguimiento para este proceso se materializa bajo la dirección del actual director, Gilberto Rodríguez.

Manifestó que, bajo la dirección Rodríguez Montufar, el ITM continúa en la línea de fortalecer los procesos de acreditación y certificación, y busca consolidar la cultura de mejora continua que ha distinguido a la institución y reafirma su compromiso con una educación tecnológica de calidad; muestra de ello, son los recientes premios ganados en concursos nacionales con nuestros estudiantes, indicó. Hoy, al ser testigos de este hecho histórico podemos mirar con orgullo el camino recorrido y reconocer el esfuerzo de quienes a lo largo de más de cinco décadas han contribuido a la construcción y fortalecimiento de esta institución.
“Que este acto de escrituración reafirme nuestro sentido de pertenencia, honre el legado de quienes nos antecedieron y nos inspire a seguir trabajando unidad y unidos por el crecimiento y la grandeza del ITM. Que las generaciones presentes y futuras encuentren aquí las mismas oportunidades de formación, desarrollo y transformación que han encontrado miles de estudiantes a lo largo de estos más de cincuenta años de historia. Y que siga siendo por muchos años más la entrañable casa de los Halcones”, concluyó textual.
Al hacer uso de la palabra el notario público Flavino Ríos, dijo que este acto (de escrituración) constituye la consolidación de la certeza jurídica de una institución que ha transformado la vida de generaciones enteras, “como lo mencionaba la maestra Rosa Alor”, refirió.
Recordó que el ITM fue la primera institución de educación superior que el gobierno federal creó en la zona sur de Veracruz, después vino la Universidad Veracruzana, pero primero fue el Tecnológico de Minatitlán donde venían estudiantes de Tabasco y de la región; “únicamente existía el Tecnológico de Orizaba, el del Puerto de Veracruz, no recuerdo si el de Cerro Azul”, expresó textual.
Por su reconocido humanismo y discreta filantropía, encargado de dar fe pública, interesado y comprometido en firmar las escrituras de las construcciones que por etapas edificó el Tecnológico de Minatitlán en un asentamiento de 120 mil metros cuadrados que desincorporó Petróleos Mexicanos y puso a disposición de la Secretaría de Educación Pública, Ríos Alvarado declaró, sin falsa modestia, a los asistentes que no cobraría por sus honorarios; según él, tal y como lo ha hecho desde 1993 en beneficios estudiantes de muchas escuelas de Veracruz y de otros estados.

Al detallar que ese miércoles se iba a firmar una información testimonial para acreditar que en un terreno propiedad del gobierno federal la SEP construyó el ITM, resaltó la presencia del anterior director del Tecnológico de Minatitlán, Sergio Fernando Garibay Armenta, y reiteró que no cobra las escrituras de las escuelas porque este acto no tiene fines de lucro, no es una compraventa. Para qué forman jóvenes los maestros, se preguntó, “para que el día de mañana tengan una vida útil, sean buenos profesionistas, sean buenos esposos, buenos padres de familia, que sean útiles no solo a su familia, sino a su país, a la patria. Para eso está el ITM, formando jóvenes desde hace cincuenta años, ya lo dijo aquí la maestra Rosa Alor, desde hace más de 50 años, 53 para ser exactos”, reflexionó textual.
En su mensaje a los estudiantes presentes en el evento, les expresó que el ITM es la mejor institución, pero ojalá se dé siempre la excelencia y la calidad educativa, que los maestros enseñen y los alumnos aprendan, que hagan su esfuerzo, porque los padres de familia hacen un gran esfuerzo económico para mandar a sus hijos a las escuelas. “Jóvenes, no la desperdicien, aprovechen, es la mejor herencia que les pueden dejar unos padres de familia a sus hijos; sus estudios académicos para que el día de mañana puedan enfrentarse al desarrollo, al trabajo, sean útiles, y sean buenos padres de familia también”, reiteró.
Durante su participación, las estudiantes de Ingeniería y Gestión Empresarial y Licenciatura en Administración, Cristiani Mariel Ramírez Jiménez e Ingrid del Carmen Rodríguez Cano, ganadoras del segundo y tercer lugar en el Encuentro Nacional Estudiantil de Ciencias Básicas y Ciencias Económica Administrativas 2025 del Tecnológico Nacional de México, expusieron.
Al exponer de manera intercalada, dijeron que se reunían para ser testigos de un acto de justicia histórica, de certidumbre jurídica, pero, sobre todo, de un profundo amor por su alma mater. Y que la firma de la escrituración, como estudiantes los libros les enseñan que el patrimonio de una gran organización es el cimiento sobre el cual se construyen operaciones, su crecimiento y su futuro
Coincidieron con los oradores anteriores al reconocer que hace más de 53 años el Tecnológico de Minatitlán nació de una visión, un proyecto educativo diseñado para impulsar el desarrollo económico e industrial del sur de Veracruz, y que con la firma de las escrituras este sueño no solo se consolida, sino que asegura su permanencia para las futuras generaciones; “(ahora) esta tierra es oficial y legalmente nuestra casa”, celebraron.

Cincuenta y tres años se dicen fácil, pero esto representa más de medio siglo de transformar vidas, dijeron. Y que a lo largo de décadas el Tecnológico de Minatitlán ha entregado a la sociedad profesionistas de excelencia, y han visto a sus egresados liderar corporativos, optimizar cadenas de suministros, dirigir el talento humano en las grandes industrias, así como emprender negocios que hoy sostienen la economía de nuestra región. “Este es el verdadero retorno a la inversión de esta institución, el capital humano que transforma nuestro entorno”, indicaron.

Sobre la citada transformación, y lo que significa vivir esta devolución desde las aulas, dijeron que han tenido el honor de representar al Tecnológico de Minatitlán como estudiantes destacadas, y que la excelencia no es un talento con el que se nace, es un hábito que se forja.
Al permitírseles hablar a nombre de la comunidad estudiantil y de los futuros profesionistas, las destacadas estudiantes agradecieron a las autoridades, directivos y profesores por no quitar el dedo del renglón para que la escrituración fuera posible, (porque) la buena administración no solo se trata de estar en presencia, sino de asegurar el futuro, y hoy han asegurado el futuro de nuestra institución, indicaron.
Acto seguido, el director de la institución, Gilberto Rodríguez Montufar, encabezó la firma del documento que acredita la escrituración del Instituto Tecnológico de Minatitlán. Y se entregaron reconocimientos especiales a quienes con su trabajo, compromiso y visión hicieron posible este importante logro, siendo estos: Dr. Flavino Ríos Alvarado, Mtra. Rosa Alor Francisco, Lic. Héctor Manuel Gómez Larios, jubilado C. Jacinto Villalobos Jiménez, Arq. Heser González Toledo, Lic. José Luis Blas Cortés y el Mtro. Sergio Fernando Garibay Armenta.
El director Gilberto Rodríguez, quien ha encabezado los esfuerzos para concretar este acontecimiento histórico para el Instituto Tecnológico de Minatitlán, reiteró en múltiples ocasiones que la escrituración de los terrenos del ITM se hizo en favor del alumnado que para la institución es su razón de ser, y para los egresados que han sido parte de la historia académica. Y, como lo decía atinadamente el Dr. Flavino Ríos, con esto vamos a poder acceder a otro tipo de financiamientos, sobre todo para la construcción de espacios educativos, porque es un requisito ahora para las convocatorias, reveló.
Hace más de cinco décadas, el 17 de septiembre de 1972, nace esta institución educativa con una visión clara para formar vidas a través de la educación superior tecnológica, dijo. Desde entonces, miles de mujeres y hombres han cruzado estas aulas, estos pasillos, estos laboratorios, para convertirse en profesionistas, investigadores, empresarios, servidores públicos y lideres que han contribuido al desarrollo de Veracruz, de México y del mundo, añadió. Para esto se construyeron edificios, laboratorios, pero, en especial, se construyeron vidas, vidas en cada uno de nosotros, vidas que han sido transformadas y tocadas por esta institución educativa, refirió.

Hizo un reconocimiento muy especial al Dr. Flavino Ríos por su intervención, profesionalismo, compromiso y disposición para hacer posible la formalización de este importante proceso; “Su trabajo trasciende el ámbito notarial; pero, sobre todo, el ámbito humano”, reconoció.
De igual forma, reconoció el valioso testimonio aportado por Mtra. Rosa Alor Francisco, del Lic. Héctor Manuel Gómez Larios y del C. Jacinto Villalobos Jiménez, “cuyas voces ayudaron a acredita la memoria de la vida de esta casa de estudios y de las generaciones que ha construido su historia”, ponderó.
Hizo un reconocimiento especial a su antecesor, Sergio Fernando Garibay, con quien se comenzó este trámite del proceso de escrituración y que se culmina con él. Asimismo, agradeció a quienes tras bambalinas fueron partícipes de manera directa para integrar la carpeta que representa toda la historia del ITM para conseguir la escrituración, siendo estos: Lic. José Luis Blas Cortés, Arq. Heser González Toledo, Mtro. Eduardo Enoch Galindo Sánchez, Ing. Kevin David Molina Gómez.
Al hacer uso de la voz la egresada como ingeniera química de la primera generación del ITM, Ofelia Vázquez González, recordó que ingreso -al INTREMIN- el 4 de septiembre de 1972, y agradeció le hayan permitido dar testimonio de los casi 54 años de la institución
Dijo que le llenaba de orgullo ver este logro obtenido, y más por un ingeniero electrónico egresado de nuestra institución, “y cuyo reconocimiento, maestro Sergio Fernando Garibay Armenta, gracias a su gestión, a su capacidad de gestión logramos hoy tener y disfrutar todos para beneficio del tecnológico”, ponderó textual.
No solo quiero hablar del directivo, aclaró, quiero hablar de ese ser humano que es el exdirector del ITM, de esa administración de puertas abiertas donde hubo un sí para todo el que acudió a él, hubo un sí y a ver como lo hacemos, añadió textual. Muchas gracias maestro por esa calidad humana que tiene usted, verdaderamente es un amigo de la institución, es un amigo de los que estamos aquí; y pues el éxito de hoy es su gestión, lo que se siembra ahora se cosecha por el doctor Gilberto Rodríguez Montufar. Creo que quedó en buenas manos el tecnológico.

Al reiterar que el exdirector Sergio Fernando Garibay es un ser humano, con una gran calidad humana que siempre estuvo dispuesto a apoyarlos, pidió a los asistentes al evento a ponerse de pie y le brindaron un merecido aplauso por su labor como director del ITM.
Emocionado por los reconocimientos a su labor como director del ITM, Sergio Fernando Garibay dijo en su intervención que le dolía dejar la casa. Y agradeció todo lo que hicieron, todo lo que permitieron con su trabajo en su administración que le toco avanzar, girar y transformar la institución. “Pudimos a través del diálogo y de la gran comunicación, resolver muchos problemas”, añadió.
Expresó que este gran momento de trascendencia lo hizo venir, y aprovechó la oportunidad para disculparse por no haber estado cuando el Dr. Gilberto Rodríguez lo sustituyó en el cargo, “porque en ese proceso administrativo no tuve tiempo de esta aquí, fueron once cambios a nivel nacional, en ese mismo momento, en el mismo horario”, explicó. Reiteró la disculpa por no haber estado en el citado momento, pero prometió que a la distancia siempre estará con todo el corazón en su alma mater.
En referencia a su sucesor, dijo “se quedan en buenas manos”, todo va a seguir y todo va a caminar positivamente. Ya están las tierras oficializadas gracias al notario Flavino Ríos Alvarado, amigo de muchos años que nos ofreció este gran apoyo, al licenciado José Luis Blas Cortés, a todas y todos los que se sumaron, a todos los que aparecen hoy en el documental que estuvimos tocando puertas para dejar historia, trascender en nuestra casa de estudios, expresó textual y con visible emoción.
Dirigiéndose a los jóvenes, les dijo que habrá un día en que regresen, y un día en el que estén en el ámbito laboral, pero siempre volteen a ver su casa, cuídenla, protéjanla, hablen bien de ella; en el ámbito laboral ustedes aportarán mucho, con este gran esfuerzo de todas y todos los maestros que los están formando.
Cuando digo “se quedan en buenas manos”, reiteró, confíen en ello, porque todo seguirá caminando bien, y porque ya lograron, a través de la buena comunicación, la escucha y las puertas abiertas. El tecnológico ya cambió, ya luce diferente, y por eso lo han volteado a ver más alumnos; en ese incremento de la matrícula del primer semestre de subir de 700 a 1,050 (alumnos), es un gran resultado, reveló con satisfacción.
Con 31 años de servicio, vamos a resolver todo a través de la comunicación y el diálogo por el bien de los jóvenes, reiteró: “por el bien de las instituciones, por el bien del Tecnológico Nacional de México y de la política de mi director general, Profesor Ramón Jiménez López”, concluyó.
Andrés Rodríguez Cabrera
Fotos María De Jesús Posado Antonio
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